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miércoles, 25 de abril de 2012

Se termino el sueño de la orejona para los Merengues

El Bayern Múnich certificó en la tanda de penaltis la cura de humildad que ayer martes inició el Chelsea. Una cura de humildad para prensa y aficionados, que nos frotábamos las manos ante la posibilidad de vivir un partido histórico en la final de la Liga de Campeones. Nunca para Real Madrid y Barcelona, que en ningún momento minusvaloraron a sus rivales.
El Madrid ganó en su partido ante el Bayern por 2-1, pero sólo le bastó para forzar la prórroga y acto seguido caer eliminado en la lotería de los penaltis. Iker Casillas, vitoreado por el Santiago Bernabéu, estuvo a la altura de las expectativas al detener dos penaltis, pero su labor no fue suficiente ante los fallos de Cristiano —primer penalti que falla con el Madrid—, Kakà y Sergio Ramos.
Lo cierto es que, salvo en la prórroga, el Real Madrid nunca dominó el juego. Y con juego no me refiero a la posesión —que tampoco— sino a tener el control del partido, jugar a lo que él quisiera. A los diez minutos se vio con un 2-0 en el marcador, pero fue más fruto de la casualidad que de una salida fulgurante, de un asedio. Un 2-0 con ambos goles de Cristiano Ronaldo que encarrilaba la eliminatoria, pero que no alteró un ápice las intenciones del conjunto bávaro.
El Madrid parecía partido, completamente sobrepasado en la lucha por el centro del campo. Kroos dirigía el juego a su antojo, y las continuas subidas de Alaba por la izquierda y Lahm por la derecha convertían cada ataque alemán en una acción de superioridad. Siempre había algún jugador del Bayern desmarcado, debido no sólo a la superioridad en el centro sino a desajustes defensivos en el Madrid. Desajustes provocados principalmente por Marcelo, notable en el ataque —aunque se está acostumbrando demasiado a subir conduciendo y nunca desdoblándose—, impecable en el uno contra uno ante Robben, pero con graves lagunas defensivas provocadas principalmente por su actitud y falta de atención. Sirva de ejemplo la oportunidad de Robben al poco de iniciarse el encuentro, ganándole la espalda al lateral brasileño y rematando sólo en el área pequeña. O la acción del penalti de Pepe —a pesar de esta acción, excepcional eliminatoria del central portugués—, en la que el Bayern aprovecha un agujero en su banda para colgar un centro a placer. Es una de las razones por las que en líneas generales Mourinho prefiere a Coentrao: conforma una línea defensiva junto a sus compañeros en la zaga más rígida y colectiva que con Marcelo.
El aspecto físico es otro punto donde el Madrid se ha encontrado totalmente superado. No es de extrañar, teniendo en cuenta que tres días antes tuvo que jugar un partido de la misma trascendencia. La tensión del clásico del pasado sábado pasa factura tanto física como mentalmente, y al igual que al Barça no se le veía fino ante el Chelsea, al Madrid se le veía agotado a los 10 minutos de la segunda parte. Por eso, no creo que la intención del Real Madrid fuera otorgarle el dominio del esférico al Bayern. Simplemente creo que no ha tenido la capacidad de arrebatárselo hasta que las fuerzas se han igualado en la prórroga y los de Mourinho han pasado a dominar el juego, hasta el punto de incluso tener alguna que otra oportunidad de hacer gol.
¿Deben saltar las alarmas? No. Aunque el Madrid ya está logrando títulos, sigue siendo un equipo joven, en construcción y continuo aprendizaje. Que es evidente que todavía tiene puntos débiles que deben corregirse, pero que ya es capaz de luchar por los tres títulos cada temporada. Y aunque ahora muchos dedos señalarán a Mourinho, puede que algunos con razón en lo que respecta a esta eliminatoria, él es el máximo responsable de la competitividad de este equipo. Se ha perdido una gran oportunidad de levantar la Décima, pero no será la última del Madrid de Mourinho.

El Chelsea hizo lo que tenia que hacer.

La venganza se gestó. La réplica al Iniestazo llegó de una forma tan violenta como inusual. El Chelsea llegó a Barcelona en avión pero sobre el césped puso el autobús. El equipo de Roberto Di Matteo logró una clasificación para la final tan rácana, tan poco atractiva y tan efectiva directamente proporcional a la épica, la hazaña y la heroicidad que demostraron en el césped del Camp Nou los guerreros ingleses, que se quedaron con diez jugadores en la primera parte y lograron marcar dos goles.
El Chelsea puso las cartas sobre la mesa en Londres, donde vio como el alud de ocasiones que generó su rival se toparon una y otra vez con el muro defensivo blue. Sacó petróleo en casa y no ocultó que a domicilio la táctica sería la misma. A diferencia del Barça, que se jugaba la Liga contra el Madrid, el entrenador italiano pudo dar descanso a muchos de sus titulares el pasado fin de semana ante el Arsenal. Con los mismos once que ganaron en Stamford Bridge se plantaron en el Estadi.
De nuevo, la estrategia era la misma: ver venir el aluvión de ocasiones barcelonistas con un chubasquero prácticamente impermeable al constante goteo de fútbol del Barça y a la mínima, buscar una contra mortal que noqueara el ánimo local. Y a pesar de que encajó dos goles en el primer tiempo, y pese al juego sucio de Terry en una entrada tan fea como merecidamente castigada, Ramires fue capaz de encontrar la grieta en un ataque ocasional que terminó en gol, el tanto psicológico del alargue.
Como en Londres, cuando Drogba marcó de forma decisiva con el tiempo cumplido del primer acto, el Chelsea repitió la historia justo en el momento en el que el barcelonismo veía culminada la remontada. Seguramente si Guardiola hubiese optado por defender el resultado, el marcador hubiese sido otro. Pero se negó a echarse a atrás y sus jugadores siguieron atacando, dejando huecos en la zaga; como evidenció el del segundo gol inglés, cuando a la desesperada los blaugrana reclamaban justicia.
Di Matteo y los suyos se veían con el agua el cuello, aguantando el tirón: tal y como hicieron en la ida. La elegida era la única manera de superar al adversario, no le quedaba otra. El travesaño, el palo y Cech se alinearon en favor del Chelsea que, con un futbolista menos casi una hora, sentenció gracias al gol de Fernando Torres, otra vez en el descuento, que acabó de tumbar al vigente campeón de Europa. La fórmula resultadista y efectivista triunfó en detrimento del libro de estilo barcelonista.
Ahora, el Chelsea, espera rival mientras se frota los ojos. Lo suyo es una hazaña en toda regla. Se disfrazó de pequeño para convertirse en grande. Lo lleva soñando desde que Abramovich se hizo con el club, en 2003. Eso sí, en la final, contra Real Madrid o Bayern, Di Matteo —un técnico de paso que puede hacer historia— no podrá contar con cuatro de los titulares en el Camp Nou, imprescindibles en su esquema: Terry, Ramires, Meireles e Ivanovic, todos por sanción. En juego, su primera Champions.

Leo Messi fue vencido por sus propias desiciones


Barcelona 2 2 Chelsea - Champions League 2012... por AndySanLorenzoTV

El FC Barcelona no ha podido cambiar un guión que tendía hacia lo dramático desde hace una semana y que el sábado ya tomó tintes trágicos. Otra vez, como hace seis días, se ha vuelto a quedar a unos pocos centímetros de darle la vuelta a la eliminatoria. Y peor aún, lo tuvo en las manos, dos veces, una real, otra virtual, y en ambas ocasiones fue incapaz de rematar la conquista.
Di Matteo escogió a los mismos once soldados que habían vencido en Stamford Bridge y el Chelsea FC hizo justo lo que se esperaba de él. Defender con diez hombres y utilizar a Didier Drogba como faro y lanzadera. Pep Guardiola, por su parte, cambió el guion: eligió un 3-4-3 sin Alves, del que prescindió en su rol de extremo, minimizado ante el uno para dos que se le presenta con estrategias como la de los blues. Volvió Piqué, perfecto en su misión de arrancar rompiendo líneas hasta que tuvo que dejar el campo tras quedar sembrado en el césped en un choque con Valdés.
La película arrancó con los dos equipos totalmente metidos en su papel desde el primer minuto. El Barça fue tomándole el ritmo al asedio poco a poco, metiendo cada vez más aceleraciones y balones interiores, aunque sólo hizo un único tiro entre los tres palos en media hora. Hasta que al fin alguien encontró un desequilibrio: Alves lanzó a Cuenca hasta la cocina y el pase de la muerte lo embocó a puerta Busquets, un protagonista inesperado haciendo aparición en el momento adecuado. Y de repente, todo se puso de cara al Barça.
Sólo un minuto después del gol, Terry se fue a la calle por una cobarde e infantil agresión a Alexis Sánchez. El Camp Nou entró en erupción y el Chelsea, huérfano, tembló, se resquebrajó y volvió a besar la lona con el tanto de Iniesta a pase de Messi. Dos a cero, contra diez hombres y el descanso a sólo unos segundos. Pero ocurrió otra vez. Igual que en Stamford Bridge, un terrible error condenó al Barça. Mascherano se excedió intentando adelantarse a Lampard en una salida absurda, no recuperó la pelota, perdió la posición y dejó una brecha por la que el inglés mandó a Ramires a meter un auténtico golazo de vaselina. Una vez más, en el descuento del primer tiempo. Cómo cambian las cosas de irse al vestuario clasificado a llegar eliminado...
A pesar de todo, sólo un par de minutos tras la reanudación, cuando los que rezan aún no habían terminado sus plegarias, el Barça dispuso de una ocasión inmejorable para volver a ponerse en ventaja gracias a un dudoso penalti sobre Cesc, de esos que en Champions te pueden conceder en casa pero nunca como visitante. Pero Lionel Messi, el héroe de las mil hazañas, el niño idolatrado como un semidiós, volvió a sufrir la incomprensible fatalidad de esos inabarcables centímetros. Su lanzamiento se estrelló en el larguero y con él volaron buena parte de las esperanzas culés.
El Barça acusó el golpe, Messi especialmente, y le tomó su tiempo despertar y recuperar el ritmo. Capitalizó el control de la pelota, intentó no perder los nervios, moverse de un flanco a otro, estirando el campo, entrando por dentro y por fuera, pero en la media hora siguiente apenas logró rematar con peligro una vez, un disparo de Cuenca que sacó Cech, nuevamente providencial. En los quince últimos minutos el asedio fue total, con Keita en el campo a lo Alexanco. Messi, aun sufriendo una verdadera hemorragia emocional, no se fue a lamerse las heridas a ningún lado. Pidió el balón una y otra vez, lo intentó de todos los modos posibles y, como si las parcas aún quisieran divertirse un poco más aumentando su sufrimiento, en una ocasión que se forjó por sus propios medios, el balón volvió a ser repelido por el poste.
Y cuando los 180 minutos de la eliminatoria ya expiraban, cuarenta y siete disparos blaugranas después, trece de ellos entre los tres palos, cuatro estrellados en la madera, el que acabó encontrando el gol fue el Chelsea, gracias a un mano a mano ante Valdés que no desaprovechó Torres. El minuto final sirvió para que el Camp Nou hiciera una inequívoca declaración: dejaron perfectamente claro que, pese a los dos dolorosos golpes sufridos en apenas tres días, están a muerte con este equipo y, más concretamente, con el estilo de juego y la filosofía futbolística desarrollada en los últimos años. Una afición a la que siempre se acusa de frialdad demostró en esta aciaga ocasión una gran madurez.
El Pep Team no ganará ni la Liga ni la Champions de 2012. Dentro de poco sabremos si estamos ante el fin de una era o si a esta magna obra aún le queda un último capítulo, el del intento de recuperación del trono perdido. Todo dependerá de la decisión de Guardiola. Lo que queda de curso futbolístico debe servir para recuperar el ánimo y la confianza con los que competir lo mejor posible con la final de la Copa del Rey contra el Athletic Club como horizonte final.

Los 5 puntos del Clásico Barcelona vs Real Madrid

» Irreconocible Barcelona con el balón

Sin tener la estadística, no creo que el Barça de Guardiola haya perdido tantos balones nunca como los que perdió el pasado sábado. La construcción de juego culé fue una continua sangría de errores, en parte no provocados, en parte gracias a la presión madridista. Nunca le ha costado tanto al Barça enlazar todas sus líneas.

» Guardiola no dio con la tecla

Pocas veces se le puede criticar algo a Pep Guardiola, pero no está prohibido hacerlo. En esta ocasión, Guardiola no tuvo el acierto planteando el partido al que nos tiene acostumbrados y además tardó en reaccionar desde el banquillo. Hacía mucho que el Madrid no jugaba tan cómodamente ante el Barça, porque aunque la posesión fue culé, se jugó como el conjunto merengue quiso. No obstante, el mundo sigue.

» Messi, voluntad sin resultados

En el probablemente partido más gris de Messi ante el Madrid, el argentino fue lo más destacado de su equipo. Voluntarioso, pero poco efectivo. El crack mundial se alejó demasiado del área para ayudar en la construcción, facilitando la vida a Ramos y Pepe. No obstante, creó las jugadas de más peligro, incluída la del gol de Alexis.

La reválida de los secundarios »

Igual que les llueven los palos cuando las cosas no salen bien, en esta ocasión hay que reconocerles su gran actuación. Los actores secundarios madridistas tienen buena parte de culpa de la victoria. Hablo concretamente de Arbeloa, Coentrao y Khedira. El primero, ganando carreras a Tello una y otra vez. El segundo, tan injustamente criticado en los últimos días, fue un muro impenetrable para Alves. Y Khedira, autor del gol que encarriló el encuentro, un prodigio físico en las ayudas además de ser la sombra de Iniesta. 

» Cristiano Ronaldo, para los que dudaban

Eternamente discutido en las grandes citas, especialmente las que le enfrentaban con el Barça. Lo cierto es que si no me fallan las cuentas, en el último año ha marcado 6 o 7 goles en la portería blaugrana. Lo que esto demuestra es que en las malas tardes Cristiano no se escondía, simplemente no le llegaban las oportunidades de brillar. El pasado sábado, culminó perfectamente las pocas intervenciones de las que dispuso, y colocó la guinda a su portentosa actuación en esta Liga con su gol número 42. El de la victoria en el feudo rival, el que sentencia el campeonato.

El mundo sigue

El Barcelona recobró el sábado la amarga sensación de dejar escapar un título. Hace tan solo un mes la Liga estaba a 10 puntos y parecía una utopía conquistarla. Pero después de nadar y nadar el Real Madrid le ahogó en la orilla. Una K.O. que no entraba en los planes de los más optimistas. Me atrevería a decir que ni de los pesimistas. Los tres puntos del Camp Nou se daban por sumados —no por el club, sí por la prensa y la mayoría de aficionados—, pero se escaparon de la forma más dolorosa.
Jugar contra el líder es lo que tiene. Los blancos demostraron más empaque que su rival blaugrana y terminaron conquistando el territorio enemigo con un botín que vale su peso en oro: la Liga. Los de José Mourinho pondrán fin a la hegemonía culé, que duraba tres cursos. Pero que los árboles no impidan que veamos el bosque. Porque es verdad que el Barça dejó escapar una oportunidad de oro, pero ante sí tiene la oportunidad de resarcirse en menos de dos días. Y de qué manera.
Hay algunos que, efectivamente, aprovechan el desliz del Clásico para hablar de fin de ciclo culé. Es ese as en la manga que manejan ciertos periodistas barra forofos para desacreditar al archienemigo: hace un año, cuando la Copa acabó en las vitrinas del museo blanco, surgió esa tesis tan manida. No obstante, el tiempo volvió a dejar en evidencia que un título blanco, como uno blaugrana, no está reñido con un fiasco blanco, como otro de blaugrana. Que uno gane no implica que el otro fracase.
No comparto, ni mucho menos, ese cacareado fin de ciclo. Una escuadra con estilo propio que es capaz de llegar a final de temporada peleando por el título hasta un duelo directo, que está clasificado por quinta vez consecutiva para las semifinales de la Champions League y que ha alcanzado la final de la Copa del Rey dudo que esté dando sus últimos coletazos como equipo. Un fin de ciclo no se mide por una derrota, sino por una serie de malos resultados o tendencias negativas generalizadas.
Veo un Real Madrid que está recogiendo los frutos que Mourinho sembró a su llegada. Y veo que puede seguir creciendo si se le propone. Pero su crecimiento no lo percibo con un presunto bajón del Barça. Ha logrado llegar a donde está a pesar de las lesiones de algunos de sus futbolistas clave, con una plantilla muy justa en cuanto a número de efectivos que le ha obligado a tirar de la cantera, que sigue funcionando a las mil maravillas cuando de dar el salto se trata.
Es por ello que si bien en la Liga no se han hecho las cosas tan bien como para merecerla, lo cierto es que hoy, ante el Chelsea, tuvo la posibilidad de resarcirse, eliminado tampoco se acaba el ciclo, 13 de 17 títulos avalan su folosofía y la clave seguirá siendo luchar por todo hasta el final. Aún queda la Copa, y no me quiero imaginar el argumento de ciertos personajes si los culés acaban logrando el doblete. En fin, que el mundo sigue.

domingo, 8 de abril de 2012

Los murciélagos le sacaron la sangre.

El Real Madrid no pasó del empate contra el Valencia, que resucitó la Liga en el Bernabéu (0-0). Los blancos se dejaron dos puntos, otra vez en casa, y ahora la diferencia con respecto al Barcelona es sólo de cuatro. Cómo se pone esto. El partido, monumental, tuvo de todo menos goles. Hubo alternativas, palos, ocasiones claras, intervenciones magníficas de los porteros y un Valencia que oscureció a un Real Madrid al que los murciélagos le sacaron la sangre.

Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, consideró que los jugadores de Jose Mourinho habían estado "un poquito ansiosos" en los últimos metros, lo que pudo influir en el 0-0 contra el Valencia que reduce a cuatro puntos la ventaja sobre el Barcelona.

Un planteamiento brillante de Unai Emery frenó en seco el camino del Real Madrid hacia el título, rebajó su pegada amparado en un acertado portero, Vicente Guaita, y desató la ansiedad del equipo de José Mourinho, acelerado al sentir la presión del Barcelona, que se sitúa a cuatro puntos.

Empiezan las finales. Aumenta la presión. Las piernas comienzan a pesar y cada triunfo tiene su peso en la lucha por los objetivos. Primero y tercero de la Liga se enfrentaban en el Santiago Bernabéu en uno de esos duelos señalados como decisivos en el camino madridista al título. Se notó un exceso de presión.
Y eso que el Valencia cambió su identidad buscando puntuar en el Bernabéu. Es la realidad de la Liga. La triste realidad de 30 puntos de diferencia entre ambos. Real Madrid y Barcelona están en otro mundo. El resto juega otra competición en la que el equipo valencianista es el primero. Después de tres jornadas sin ganar necesitaba puntuar y a Unai Emery no le tembló el pulso.
Se enfrentó al sector crítico del valencianismo con un equipo que sentaba a su goleador, Roberto Soldado, renunciaba a la llegada de Jonas y la fuerza en bandas de Pablo Hernández y Mathieu. Salía a tapar espacios de un rival que te destroza en oleadas. El Real Madrid recuperaba a Sami Khedira, pero perdía el ritmo que da al juego Esteban Granero. Su centro del campo no existió.
Los de Mourinho crean ocasiones por inercia, hasta en días donde la brillantez general se rebaja y solo se acerca a ella la privilegiada visión de Özil. Emery logró rebajar el vendaval de ideas ofensivas del Real Madrid pero corrió el riesgo de que una de las ocasiones de Cristiano tirase por tierra su planteamiento.
El duelo con Leo Messi engrandece la Liga y hace aún mejor a Cristiano. Tras el doblete del argentino y con la presión del Barcelona a tres puntos, Ronaldo salió con la portería en su mente. A los cuatro minutos disparaba cruzado. A los ocho soltó un latigazo al poste.
El Valencia, dirigido con templanza de un jugador que juega como un veterano, Dani Parejo, no renunció a llegar al área rival. Feghouli hizo daño entre líneas. Su disparo hizo volar a Casillas, que tuvo que salvar una de Piatti abajo. Fue lo poco que permitió Raúl Albiol. Serio y ovacionado por su afición. Sale con la cabeza alta de dos duelos decisivos, en Pamplona y ante el Valencia.
Se mascaba la tensión del partido. Özil inventaba jugabas que cobraban importancia cuando conectaba con Benzema. Cristiano perdonó en carrera con un derechazo a Guatia y de cabeza a pase de Higuaín tras un balón en largo de Pepe cuando los medio centros no aparecían.
A los 25 minutos Marcelo despejó al centro un balón muerto tras saque de esquina, el disparo de Tino Costa con potencia lo sacó Iker y el rechace lo estrelló en la madera Ricardo Costa.
La disciplina del Valencia sacaba a relucir la distancia entre líneas del Real Madrid. Preocupaba a Mourinho, que veía como su equipo fallaba lo que no perdona en otras ocasiones. Özil se topaba con un defensa que sacaba bajo palos su disparo. El técnico reaccionaba al descanso.
El primer balón que tocó el extremo argentino dejó a Cristiano ante Guaita, que sacó una mano abajo decisiva. El Real Madrid atacaba desde todos los frentes pero le faltaba el gol de su líder. Vio como la ansiedad se comenzaba a apoderar del equipo. El nerviosismo representado en Pepe, que en una de sus idas de cabeza, pegó una patada desde el suelo a la rodilla de Arbeloa pensando que era Piatti el que le levantaba del césped.
El paso de los minutos y la personalidad del Valencia incrementaban el nerviosismo madridista. Tino Costa soltaba un latigazo de 35 metros que repelió el travesaño. Fortalecido por el centro, el conjunto valencianista empujó a su rival a explotar las bandas. El juego del Real Madrid se redujo a di María, tan brillante en unas acciones como locuaz en otras.
Cristiano perdonó lo que nunca. Lanzado, tras ganar la carrera a Víctor Ruiz, se tropezó. El partido ya no tenía pausa. Era un duelo a vida o muerte. Las contras del Valencia acababan con un disparo cruzado de Mathieu o una parada salvadora de Casillas a Jordi Alba.
El encuentro acabó en asedio. En él emergió la figura de Guaita, que tiene sentado a un portero del nivel de Diego Álves. Demostró las razones. Paradón a un disparo de di María lejano y a tres remates de Benzema. Esos partidos que antes el Real Madrid ganaba a la heroica, ahora se le atragantan y encienden una Liga más viva que nunca. El Barcelona está a cuatro puntos.

América y chivas se juegan el orgullo y algo mas

Una edición más del Clásico nacional está por jugarse, el mismo quedará marcado por los debuts de Miguel Herrera e Ignacio Ambriz en los banquillos de América y Chivas, respectivamente; además, algunos jugadores de ambas escuadras también se estarán estrenando en este cotejo.
Ambos clubes tienen su artillería lista, por un lado está Christian Benítez, que tiene como clientes a los tapatíos; mientras que por las Chivas, está Marco Fabián, quien está cerca de igualar la marca de Omar Bravo con más goles en un Clásico en torneos cortos.
La mesa está lista para que ambas escuadras salgan a lucirse a la cancha del Estadio Omnilife, a pesar de las constantes críticas que ésta se ha llevado por el pasto sintético; sin embargo, el anhelo de los fanáticos es que sus equipos brinden un buen espectáculo y que no defrauden como ha llegado a suceder.
Las Águilas y las Chivas no llegan en su mejor momento al encuentro, luego de que los dos equipos vienen de perder, así que esperan reencontrarse con la victoria, que les permita tomar un impulso hacia la recta final del campeonato.
Las apuestas están hechas, mientras que las camisetas de los seguidores están listas para presumirlas con orgullo; ahora, sólo esperan a que el balón comience a rodar para que su equipo se enfile hacia la gloria.

sábado, 17 de marzo de 2012

Real Madrid y Barcelona se evitan hasta una hipotética final

El Real Madrid CF ha tenido la fortuna de quedar emparejado en cuartos de final con la cenicienta del bombo, el APOEL de Nicosia, un equipo para el que jugar frente al nueve veces Campeón de Europa es un premio en sí mismo. Además, el partido de ida se jugará en Chipre, con lo que el equipo blanco contará con el factor campo. El FC Barcelona se tendrá que ver las caras de nuevo con el AC Milan, con quien ya se enfrentó en la fase de grupos (2-2 en el Camp Nou, 2-3 en San Siro). Al igual que el Madrid, el Barça contará con la ventaja de jugar en casa el partido de vuelta.
Los otros dos cruces de cuartos de final son el Olympique de Marseille vs Bayern München y el Benfica vs Chelsea. El vencedor del duelo franco-alemán quedará emparejado en semifinales con el ganador del APOEL-Madrid mientras que portugueses o ingleses tendrán que pelear por una plaza en la final con el que se imponga en el Milan-Barça.
Así las cosas, Real Madrid y FC Barcelona han evitado verse frente a frente tanto en cuartos como en semifinales, con lo que sólo podrán enfrentarse en una hipotética final. Además, el sorteo ha deparado que ambos equipos cuenten con el factor campo a favor en semifinales (si llegan, claro), lo que a priori facilitaría las cosas para que en la final se enfrenten los que a día de hoy son los dos mejores equipos del mundo.
Los partidos de cuartos de final se disputarán entre los días 27/28 de Marzo y 3/4 de Abril. Las semifinales se jugarán entre el 17/18 y el 24/25 de Abril. Y la gran final se celebrará en el Allianz Arena de Múnich el 19 de Mayo.

martes, 24 de enero de 2012

un juego de liderazgos y de la ultima carta del Barcelona vs Real Madrid

Un partido mas en este encuentro que ha sido desde los ultimos tiempos un partido de morbo, liderazgo y sobre todo talento opuesto en donde dos entrenadores que puedan llegar a eclipsar a sus propios jugadores. De liderazgos diferentes y personalidad opuesta, estos dos genios de las gestión de grupos comparten, a mi entender, las siguientes cualidades:

1- Pasión: en el libro Capitanes (Luis Villarejo, Lideditorial-Mayo 2010) Manel Estiarte, colaborador de Guardiola, señala que Pep transmite energía y entusiasmo y que en su discurso hay pasión, lo que hace que al grupo le llegue su mensaje. Respecto a José Mourinho, basta con señalar la siguiente frase de su presentación como primer entrenador del Real Madrid: " me encantan los retos importantes...lo bonito no es jugar en el Madrid, sino ganar en el Real Madrid" Sinceramente, dan ganas de alistarse en cualquier misión en la que estén estos dos tipos.
2- Visión: como decía el gato de Chesire en Alicia en el país de las maravillas, si no sabes a donde vas, ningún camino te llevará allí. Como se comenta en el libro Liderazgo Guardiola (Cubeiro y Gallardo, Alienta-Marzo 2010), Guardiola antes de hacerse cargo del primer equipo entregó un informe a la Junta Directiva con las cambios que quería hacer en la organización. Lo tenía muy claro. Os recomiendo que veáis la presentación de Guardiola como entrenador del Barça donde de manera clara y concisa explica su hoja de ruta. Hace poco Ibrahimovic, ex jugador del Barça, decía que cualquiera puede entrenar al Barça, lo que me hizo recordar un probervio arabe que dice que un ejército de corderos liderado por un león derrotaría a un ejército de leones liderados por un cordero. Mourinho por su parte ya dejó claro desde el principio su visión "soy un trabajador y quiero sacar lo mejor de mis jugadores y he tenido pocos jugadores que no mejoraron conmigo. Es todo cuestión de equilibrio. Hay que cambiar y transformar algunas cosas y que los jugadores se adapten a mi forma de entender el fútbol "
3- Credibilidad-Ejemplo: tenemos que tener en cuenta que lo que hacemos habla tan alto que no suele dejar escuchar lo que decimos. La credibilidad es un pilar fundamental del liderazgo, si los jugadores, o el personal en el caso de la Empresa, no ven en el líder el mensaje que traslada, no creerán en el mensaje. Si el líder traiciona sus creencias, valores y principios, el mensaje se habrá perdido para siempre. Practicamente todos los jugadores que han estado bajo las ordenes de Mourinho en los diferentes equipos que ha entrenado hablan maravillas de él, y no digamos los jugadores del Barça sobre Guardiola.
4- Constancia: si la mayoría de la gente no tiene éxito es, principalmente por dos motivos, o no lo intenta o abandona demasiado pronto. Manel Estiarte considera que el concepto que mejor va asociado a la metodología laboral de Guardiola es la constancia en el trabajo. Mourinho ha mantenido esa misma cualidad en los diferentes equipos que ha estado, probablemente alimentada por sus objetivos personales de hacer historia como entrenador pero siempre teniendo al equipo como principal beneficiario.
5- Gestión de las emociones: en una reciente entrevista de Juan Cruz en El País Semanal, Mourinho señalaba que un entrenador que hoy sólo entiende de fútbol es un entrenador pésimo, ya que hay más cosas que debe hacer como, por ejemplo, gestionar las emociones de los jugadores. Guardiola en una conferencia que dio hace unos días en Asturias decía que nunca criticaría públicamente a un jugador suyo, porque en el momento que le falle ya lo habrá perdido. Guardiola y Mourinho son dos maestros a la hora gestionar los estados de ánimo de sus equipos.


El Clásico definitivo lleva directo a semifinales

La realidad de los clásicos disputados hasta el momento, dos en la temporada, ha echado por tierra el discurso pobre y chato del resultadismo más radical. Sucede que, según parece por el tono de las portadas dedicadas a José Mourinho, no todo se resume a la matemática final.
Cronología, titulares, modelos tácticos y consecuencias formales han llevado a aceptar lo que desde siempre defendemos: el resultado importa menos que el modo para conseguirlo. Todos concluyen, en este sentido, que el Real Madrid ha dado su mejor versión cuando ataca – ¡vaya descubrimiento!- que cuando elige encriptarse en los temores de su entrenador.

La otra enorme y triste conclusión es que el equipo dirigido por The Special Mou, ha ido al frente -contra el Barcelona sólo sintiéndose perdido no como argumento para ganar- y sin otro remedio que jugar ofensivamente o, mejor dicho, presionar más arriba. Así pues, escogiendo el cero en su portería en cada inicio eliminatorio, finalmente  José Mourinho no fue capaz de conseguirlo ni de dar una imagen de grandeza que, sólo ahora, le reclaman los oportunistas.

Sin embargo, y desde esta humilde óptica, hemos venido machacando sobre la idea y el mensaje: la excelencia debe ser el objetivo de los grandes. Todo lo demás es anecdótico y tanto Real Madrid como Barcelona están destinados a trascender los tiempos. Este Madrid también lo hará, pero de forma diferente: Pepe es el gran símbolo, lamentablemente, del estilo escogido, ya fuera de dudas y de cualquier campaña organizada para minimizar al FC Barcelona. Quienes lo hicieron han caído en el ridículo y también traspasarán los límites de la memoria, siendo de dudosa ética la calidad del legado.
Expuesto lo anterior, preguntamos: ¿está perdido el Real Madrid en el Camp Nou? Y respondemos: quien lo crea cometerá un grave error. Los merengues deberán salir a matar o morir desde el inicio porque, de lo contrario, perderán seguro y dejarán una imagen de pobreza insoportable para su afición. Además, Mourinho –que juega para su satisfacción personal- quedará herido de muerte -se habla que dejará el club en junio-.

También es honesto afirmar, a su vez, que el portugués ha sido siempre el mismo, y quienes quieren culpar a Hamit Altintop y Ricardo Carvalho del 1-2 en el Santiago Bernabéu, vuelven a caer en al facilismo irresponsable. El problema, creemos, fue no morir de pie ni intentar siquiera tener el balón, redundar en Pepe como mediocentro, no dejar a uno de los centrales presionar arriba, fundamentarse en Fabio Coentrao para detener a Alves, hacer jugar a Cristiano Ronaldo y Karim Benzema como dos carrileros defensivos y, por supuesto, no tener otro plan. En resumen, no son los nombres sino la escasa respuesta colectiva porque el discurso de Mou despierta dudas entre sus dirigidos españoles, acostumbrados a ganar todo de manera diferente.

Dicho esto, desde que Mourinho se dedica a entrenar, nunca hemos visto que sus equipos dominen desde la posesión y el control de juego -en duelos de relieve-. En este sentido, auguramos que los blancos aspirarán dejar caer el peso físico en la salida de balón del Barça y si los culés se equivocan en la circulación, el Madrid puede golpear primero, dar mejor imagen pero volver eliminado. ¿Por qué? Nadie es capaz sustentar su razón de ser en el despliegue físico permanente. Por el contrario, si lograra tener la pelota y jugar ataques largos, las posibilidades aumentarían.
  

sábado, 10 de diciembre de 2011

7 partidos y una lección aprendida

José Mourinho dirigirá esta noche el octavo enfrentamiento del Real Madrid ante el FC Barcelona en poco más de año y medio, de momento, con un balance negativo. Un título, una ‘manita’ y una lección que aprendió después del partido de ida de la Liga de Campeones: prohibido ser rácano. En esa primera mitad del partido del Santiago Bernabéu tiró una eliminatoria que estuvo más igualada en los otros 135 minutos. Es lo único en claro que se puede sacar de un choque en el que no hay un favorito y sí muchas especulaciones.
La primera se la llevó en la frente y con la mano abierta, 5-0. El 29 de noviembre de 2010, Mourinho recibió la mayor goleada que ha encajado como entrenador. Sus gestos en el banquillo del Camp Nou lo decían todo. Estaba sufriendo el huracán culé de tal manera que Di María terminó jugando de lateral zurdo para tapar las subidas de Dani Alves. En la previa se avisaba que Florentino Pérez había fichado a al técnico luso para ganar partidos como el de esa noche.
El segundo 'round' era el de la urgencia contra la ambición. El 16 de abril, Mou y Pep llegaban con los papeles cambiados ya que la presión y las necesidades las tenían el conjunto local. El empate final dejó un buen sabor de boca a ambos y la Liga en el bolsillo blaugrana. Llegaron con las posibilidades y la moral intacta para el primer título que se jugaba unos días después de forma directa. El experimento de Pepe en el centro del campo, que aplicó en el partido anterior en San Mamés, funcionó a los blancos.
"Cometed la primera falta y primera protesta"
20 de abril. A la tercera fue la vencida para Mourinho, no fue en 90 minutos pero ganó. La presión inicial sorprendió al Barcelona, aficionados y a la prensa. Mourinho quería estar metido en el partido desde el inicio y por eso había pedido a sus futbolistas que cometieran la primera falta y realizaran la primera protesta.
El Barcelona rebajó la euforia blanca ganando en territorio enemigo una semana después. El 27 de abril, el equipo de Guardiola casi sellaba su pase a la final de Champions con un 0-2 que dio de qué hablar. Más que por el marcador, por la manera en la que afrontó Mourinho el encuentro: rácano y conservador en la primera mitad. Al igual que en Copa sorprendió el empuje inicial, esta vez fue llamativo que no jugara igual que en la final de Valencia. Replegarse atrás le salió caro en un partido en el que, antes de disputarse, la Policía sopesaba emitir el manifiesto a favor del juego limpio en catalán. Mientras tanto, a Del Bosque lo que le preocupaba era la relación entre sus jugadores nacionales.
Con el marcador a favor. El Barcelona afrontó de manera más relajada de lo esperado la vuelta el 3 de mayo. En Madrid no tiraban la toalla pero gestos como la devolución de 3.000 entradas del club madridista al azulgrana significaba que no había excesivo optimismo en la gente de Mourinho. Kaká apareció por el once inicial y gracias a un córner mal sacado por el brasileño llegó el empate a uno final.
Temporada nueva, mismo Messi
Temporada nueva, vida nueva pero mismo resultado. El primer enfrentamiento de la temporada llegaría el 14 de agosto. Estaba en juego un título menor, la Supercopa, pero igual de oficial que la Copa de Europa. De hecho, estaba en juego la hegemonía del fútbol español. El 2-2 del Santiago Bernabéu decantaba a los culés como favoritos para la vuelta.
Tres días después se cumplió lo previsto gracias a un colosal Leo Messi. El argentino, sin pretemporada, se bastó para dar el título con el que el Barcelona igualaba al Real Madrid en trofeos oficiales. 3-2 a un equipo que confirmó su mejoría con respecto a hacía unos años. La intensidad y fortaleza física pusieron contra las cuerdas al mejor equipo del mundo.
Hoy, 10 de diciembre de 2011, se escribe el siguiente capítulo sabiendo que Mourinho ha gastado seis vidas y ha salvado una, con título incluido.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

José Cardozo y su doctrina de creer

“Hacer creer”, ésa es la frase que el entrenador paraguayo advierte como una de sus virtudes en el banquillo.

Así, el equipo que tiene la plantilla de menor valor en la Primera División, 19 millones de dólares, mantiene vivas sus esperanzas para ser semifinalista; en realidad tiene la ventaja de 2-1 ante Guadalajara, líder general de la competencia, tras el partido de ida el sábado pasado.

José Cardozo, uno de los killers de la Liga más letales de todos los tiempos, ha transmitido su ambición a sus dirigidos.

“Lo que trabajé fue el autoestima del equipo, que tuvieran confianza en sus cualidades y que las desarrollaran. Este equipo cree y yo creo en ellos, eso es nuestro motor”, confiesa el que es ya uno de los entrenadores más exitosos de la franquicia con sólo 13 partidos al frente.

Con más de 80% del equipo en calidad préstamos, con fichajes “desconocidos” como Carlos Bueno y con algunos canteranos a los que les han transmitido serenidad, Cardozo no duda que el trabajo táctico no resultaría si su equipo “no se tuviera confianza. Lo primero que detecté al llegar era que muchos jugadores habían dejado de valorar sus habilidades, porque hay varios con mucha experiencia, pero las críticas y la inestabilidad del club les afectaba”.

Si hubiera que hacer un ranking del valor de los jugadores de la Liga, el futbolista de Querétaro que estaría en mejor posición, de acuerdo con Transfermarkt, sería Niell Franco en el puesto 128 con un costo de su carta de 2 millones de dólares.

Saturnino planta en el campo un equipo con cuatro defensas, cuatro mediocampistas, un mediapunta y un delantero. ¿Espectacular? ¿Ofensivo? Nada que ver con esos conceptos, más bien es apegado a la efectividad.

“Hay equipos mejores que nosotros, lógico, pero el deseo de estar ahí, el trabajo, la concentración y el compañerismo entre los jugadores, nos ha llevado a estar en una Liguilla”, dice el estratega.

La confianza de los resultados le ha permitido a Querétaro ganar no sólo autoestima, sino además que no le miren como mártir, víctima o desprecio. Los Gallos juegan en esta Liga y se han empeñado en convivir en la misma mesa de todos, ahora con opciones de levantar la Copa.

domingo, 30 de octubre de 2011

Mexico gana el Oro Futbol Panamericanos 2011

La selección mexicana conquistó la medalla de oro en futbol varonil de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, luego de vencer con la mínima diferencia de 1-0 a su similar de Argentina.   
El delantero Jerónimo Amione se encargó de anotar el solitario, pero valioso gol bañado en oro, luego de perforar la meta argentina a los 75 minutos de partido.   
De este modo el Tricolor cumplió con las exigencias del torneo que era subir a lo más alto de podio y así sumar su cuarta presea áurea en la historia de los Juegos Panamericanos, mientras que la 'Albiceleste' se quedó con la plata. Uruguay consiguió el bronce.   
El encuentro comenzó bastante cerrado y disputado en mediocampo, sin un equipo dominador, situación por lo que tardaron en llegar las primeras aproximaciones de gol pero sin ser tan claras. Al 22 Miguel Angel Ponce sacó disparo afuera del área bien atajado por el argentino Esteban Andrada.   
Instantes más tarde Oribe Peralta, el goleador del Tri, hizo su aparición con remate machucado que pasó por un costado del arco pampero. Argentina puso en aprietos a José de Jesús Corona hasta los 38, cuando Franco Fragapane disparó de zurda pero el balón fue bien desviado por el cancerbero mexicano.   
Un minuto antes del descanso se generó quizá la opción más clara de gol para México durante el primer lapso, cuando por la banda izquierda Ponce desbordó de gran manera, entró a línea de meta pero su centro fue atajado por Andrada cuando Oribe Peralta esperaba el balón sólo para empujarlo.   
En la parte complementaria el Tricolor dejó escapar una buena oportunidad para abrir el marcador al 58, luego que Ponce entró solo al área y con impacto de cabeza entregó el balón a las manos del portero argentino cuando tenía todo el arco abierto.   
La misma dosis se repitió al 66. De nueva cuenta Javier Aquino centró para la llegada de Ponce, quien de cabeza conectó el esférico pero salió desviado, ayudado porque alcanzó a impactar en la mano de un defensa pampero en una acción complicada de apreciar.  El Tricolor continuó con su insistencia al frente, en tanto que los sudamericanos sin claridad apostaron por los disparos de larga distancia, pero sin problemas para Corona, quien en todo momento mostró seguridad.   
México se encontró con el premio a su ligero dominio y se adelantó en el marcador después de que Javier Aquino tomó el balón por el costado derecho, corrió al centro y sirvió al hueco para la llegada de Jerónimo Amione, quien de primera intención disparo de derecha para vencer a Andrada y poner el 1-0, al 75.   
Los argentinos entraron en la desesperación y comenzaron a cometer faltas innecesarias. Al 89 David Achucarro le dio un manotazo a Jesús Zavala y se fue expulsado, lo que complicó aún más el accionar pampero que no tuvo ni opciones para empatar.   
Los mexicanos trataron de tocar el balón para "quemar" minutos y así amarrar la victoria, situación que molestó más a los sudamericanos, que al final del cotejo quisieron comenzar una gresca con los tricolores, por lo cual el pampero Esteban Andrada también vio la roja.   
El árbitro del encuentro fue el salvadoreño Marlon Alfonso Mejía, quien tuvo una actuación regular. Amonestó por los mexicanos a Oribe Peralta y Javier Aquino, y por Argentina hizo lo propio con Matías Alejandro Laba, Leandro González, Sergio Araujo, Carlos Martín Luque y Fernando Coniglio. Se fueron expulsados David Achucarro (89) y Esteban Andrada (90).  

lunes, 17 de octubre de 2011

Tena es otra satisfacción a los americanistas

Sin dudarlo, Alfredo Tena, técnico del América, sabe por experiencia, pero sobre todo siente y ratifica, que Guadalajara es el máximo rival de las Águilas. Por ello, hace incapié en la importancia de ganar el próximo domingo en el Clásico para beneplácito de sus aficionados.
"Es el rival más acérrimo, casi cerquita los Pumas y Cruz Azul, pero para nosotros sí es el rival más importante las Chivas y es una responsabilidad extra, tenemos que darles una satisfacción a nuestros seguidores con un triunfo el domingo", sostuvo en conferencia de prensa en Coapa.
Tena no esconde que ganar a Chivas con amplia diferencia sería un placer, como lo hicieron con Monterrey, pero es enfático en señalar que espera un partido difícil, por lo que lo importante es salir victoriosos aunque sea con la mínima diferencia.
"Tres (goles) ya es especulación, desde luego que sí queremos meterles los más que se pueda a las Chivas, pero no es tan fácil, vamos a encontrar un partido difícil y esperemos ganar aunque sea por uno".
Para el Capitán Furia, no hay duda de que tienen los argumentos para salir con el triunfo el domingo, a pesar de que gran parte del campeonato el equipo ha dejado mucho que desear.
"Tenemos capacidad, calidad y los jugadores; esperemos tener un buen juego de conjunto también, estamos mejorando en el esquema defensivo y no estamos en el mejor momento, pero sí tenemos argumentos desde luego para ganar el domingo", aludió, no sin antes precisar que su escuadra está mejorando y el último triunfo ante Monterrey los ayudó en confianza.
"Ganamos en retomar confianza, tres puntos que nos mantienen en posibilidades de calificar, se continúa el proceso que traemos hacia adelante, sólo el juego de Morelia no me gustó, pero también hay que considerar que en las Fechas FIFA se tiene que suspender el campeonato porque pierdes gente muy importante que hace que se desestabilice el equipo", apuntó.
Sobre el hecho de enfrentar a Fernando Quirarte, técnico de Chivas, refirió que "no tiene nada en especial, simplemente reconozco en él un buen profesional y un buen técnico", indicó, al tiempo de asegurar que ya no sería partícipe de otra 'campal' como sucedió en la década de los ochentas y donde ambos, en su época de jugadores, formaron parte.
"Se te quita el ímpetu de joven, vas madurando, entonces ya no piensas en peleas, en la fama y en el prestigio. Para nada me interesa una pelea ni con él ni con nadie; lo que me interesa es quedar bien con la gente que confía en mí y darle una satisfacción a los seguidores. Eso se fue curando con el tiempo", aseveró.
Espaldarazo a los jóvenes
Tena ha comenzado a dar oportunidades a algunos canteranos como Raúl Alonso y Patricio Treviño, quien se lesionó en el último encuentro. El entrenador sostiene que Chivas también tiene espíritu juvenil, pero en su equipo están aptos para ganar.
"Si fueran improvisados los jóvenes sí (sería dar ventaja), pero ellos tienen ya un proceso cumplido en fuerzas básicas, lo único que les falta es jugar ya en Primera División, tienen juegos internacionales, campeonatos y están preparados para enfrentar esta resposabilidad. "Ellos (Chivas) también son jóvenes, los Pumas fueron campeones con jóvenes también y creo que (en América) están preparados, listos y podemos ganar el domingo", aseguró.
Pero la puerta también está abierta para los hombres de experiencia y cualquiera puede ganarse el lugar, luego de que han comenzado a recuperarse de sus lesiones como Matías Vuoso, Vicente Sánchez, Ángel Reyna,y Rosinei.
"También hoy los muchachos de experiencia están con todo, no han jugado porque vienen de lesión, no están al cien por ciento, pero están comprometidos y listos por si la situación se requiere y no quisiera que esto se viera como que los culpables eran ellos, todos estaban en el mismo problema, nada más que estaban lesionados, han ido saliendo de sus lesiones y de aquí en adelante están listos para jugar", sostuvo.
"Si en la semana demuestran que están bien pueden jugar, tanto Vicente Sánchez, Vuoso, el mismo Reyna", añadió el técnico de las Águilas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Qué buenos los clubes que creen y apuestan por la continuidad, pues si eligieron bien, el tiempo será su aliado en el camino a los buenos resultados. Pero cuando te equivocaste, es de ‘machitos’ aceptar el error y corregir. Así veo el regreso de José Luis Real como responsable de las fuerzas básicas de las Chivas.
Gran tipo, eso me dicen todos los que realmente lo conocen, y excelente entrenador, el Güero fue ‘obligado’ por las circunstancias a dejar el puesto en el que desarrolló a tantos jóvenes talentos, para tomar las riendas del primer equipo, donde no acabó de ganarse un lugar entre los grandes del circuito, con números regulares de 27 ganados, 25 empatados y 19 perdidos.
Siempre entre rachas buenas y malas (casi nunca estable), Real fue invitado a retomar su trabajo con los chamacos, donde, estoy seguro, seguirá aportando nombres a la larga lista de interesantes debuts del chiverío.
¿Fernando es la solución?
Sé que algunos pensarán, y con razón, que la llegada del Sheriff al puesto no es ninguna garantía de resultados inmediatos, pero se le da la oportunidad a un entrenador que ya ha sido Campeón en Primera División, que siente esos colores y al que le urge retomar su carrera en el futbol mexicano, pues no dirige desde 2005.
No sé, como tampoco Jorge Vergara lo sabrá, si el par de movimientos le traerán el título al Guadalajara, pero creo que si se quedaban en el error, definitivamente no iba a pasar nada con ellos este año. Le deseo mucha suerte a los dos, pero más a la afición de las Chivas, que ya merece ver más frutos después de tanta inversión en semillas.
En cambio, enfrente
No pienso hablar tanto del América, pues luego hay quien supone algún tipo de campaña negativa de nuestra parte hacia los cremas. Sus resultados en muchos años hablan más claro y fuerte que lo que yo pueda escribir en estas líneas. Lo único que quiero es pedirle al Capi, a mi estimado Capitán Furia, que no permita que ningún procurador le impida dar la cara cuando se pierde; es parte de la formación de un equipo que vive, sufre y puede llegar a disfrutar su realidad, con responsabilidad y valor. No se pudo en CU, espero que las explicaciones para sus aficionados lleguen hoy.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Mourinho culpa a Khedira y al árbitro

El entrenador del Real Madrid, el portugués Jose Mourinho, responsabilizó este domingo a su jugador Sami Khedira de la derrota sufrida (1-0) por su equipo ante el Levante por la expulsión sufrida por el alemán y que dejó a su equipo en inferioridad numérica.


"En mi opinión, (la derrota) es culpa de un jugador mío, que sabía que ese tipo de situación se podían dar y Khedira ha caído en la trampa. Él lo sabía y por eso lo responsabilizo de la derrota, no tengo problema de hacerlo abiertamente, pero el árbitro también tiene culpa, porque dejó de señalar un penalti y una expulsión del Levante y eso es mucho", apuntó Mourinho tras el partido.


"Una parte importante de la charla previa al partido en el hotel ha sido advirtiendo de lo que podía pasar con imágenes similares a la expulsión de Khedira. Después de haberles advertido y aleccionado nunca pensé que podía pasar, sobre todo después de ver desde el inicio que el árbitro estaba en la misma línea.
"Enhorabuena al Levante. Hizo su juego, hizo bien lo que sabía hacer y tuvo el 'feeling' de que lo podía hacer. Mi equipo estuvo mal y el árbitro estuvo mal", indicó.
Mourinho consideró que cuando jugaron once contra once, el Madrid jugó "bien, hemos controlamos el partido y ellos no han pasado del centro el campo. Además, hemos tenido ocasiones de gol pero no hemos sido capaces de materializarlas.
"Hemos tenido el dominio en un terreno de juego que es malo. Hemos jugado lo suficiente para ir ganando por 0-1 o 0-2, pero cuando hemos quedado con diez el partido ha quedado equilibrado entre dos equipos distintos: uno quería defender y otro atacar", indicó.
"Con el gol, el partido ha terminado y pese a que tuvimos alguna reacción, ha habido un penalti clarísimo y segunda amarilla para el Levante que el árbitro no ha pitado, no hemos podio empatar. De todas formas, no quiero quitar mérito al Levante", sentenció.

martes, 23 de agosto de 2011

La desigualdad en el fútbol empieza en los despachos

Reparto de los Derechos Televisivos en Europa 
Dinero en el fútbol
En estos tiempos de crisis que sufrimos todos – en especial en España, Portugal y Grecia-, uno de los pocos deleites que nos quedan a muchos es el disfrutar del deporte español, que tantas alegrías ha dado en los últimos años. Pero incluso en un sector en auge, como es el deporte español, se pueden apreciar las consecuencias de la nefasta situación por la que está pasando económicamente el país. No hace mucho, el diario MARCA desveló que la deuda total de los equipos de primera y segunda división era de cuatro mil millones de euros, entre impagos a hacienda, salarios, fichajes, etc. La solución para muchos de los equipos endeudados es acogerse a un concurso de acreedores –ya van veintiún equipos entre primera y segunda-, que desestabiliza aún más las cuentas de la liga y crea desconfianza en cuanto al pago de las deudas se refiere. Y es que muchos equipos se quejan de que los ingresos percibidos no cubren los gastos necesarios para mantener un equipo de fútbol en la elite y competir con los equipos más importantes. Muchos culpan el reparto de los derechos televisivos actuales, que benefician claramente al F.C. Barcelona y al Real Madrid C.F., que acaparan casi un treinta por ciento de los seis cientos millones que se reparten. Este reparto desigual de los derechos televisivos, que suponen la mayor parte del presupuesto para la mayoría de los equipos de primera y segunda división, no solo aseguran una liga menos competitiva en la que los dos grandes se distancian considerablemente, también afecta las cuentas de los equipos más modestos, que reciben entre doce y veinte millones de euros anuales por los derechos televisivos frente a los ciento cuarenta (140) millones que ingresan Real Madrid y Barcelona, asegurando que estos equipos no puedan competir con estos dos equipos, aun haciendo fuertes inversiones. Una realidad que no solo adultera la competición, sino que afecta a cientos de profesionales que debido a las deudas han dejado de cobrar y se encuentran en una situación precaria. ¿La solución? Mayor control del gasto de clubes y un reparto más equitativo de los derechos televisivos, no solo por una liga más competitiva, pero para asegurar la existencia de la liga de fútbol profesional en España.

martes, 19 de julio de 2011

Conclusiones de un mal TRI

Vamos a ver. El ridículo del Tri en Argentina puede tener muchas, muchas explicaciones y posturas a considerar, pero no deseo tanto rollo y voy al grano con las cosas que, a mi parecer, son una gran lección para nuestro futbol.
1. Femexfutos
No se trata sólo de generar dinero. Decio y Justino, el dúo dinámico de las televisoras, aceptaron las míseras condiciones para jugar esta copa y llevaron al matadero a un grupo de jóvenes sin considerar que a veces es mejor decir “no, gracias”.
2. Luis Fernando Tena
Una pobreza como estratega en esta copa. Miedoso y sin argumentos. Ni motivador, ni arriesgado y sin sangre en el corazón. Desde permitir a los jugadores las pachangas y luego negarlo nos dimos cuenta de que esto caminaba al desastre. Ojalá la gente le recuerde esto el resto de su carrera, porque con la Selección no se juega. Chepo fue muy astuto y se evitó el oso alejándose a la tribuna para no cargar con el muerto.
3. “Refuerzos”
Podríamos comenzar a hacer pedazos el nivel de Peralta, Márquez y Paul Aguilar... Pero desde que salieron en la lista sabíamos que no eran solución. No fue su culpa estar convocados, pero sí su limitado esfuerzo en la cancha. Michel y Reynoso, simplemente cumplieron.
4. Discilpina
Néstor de la Torre lo señaló hace unos días: “Se los dije...”, al referirse a que la FMF fue blanda, dobló las manos y permitió la indisciplina al más alto nivel. Los castigados fueron unos irresponsables que atentaron contra el Tri y su castigo fue correcto, pero hubo un cuerpo técnico que no sufrió consecuencias (porque supieron lo que pasaba y no hicieron nada) y unos federativos que simplemente no entienden lo que significa la palabra DISCIPLINA.
5. Corazón
Era lo menos que se le podía pedir a este equipo, después de ver cómo otro puñado de menores, Sub 17, se partían el alma por evitar que su camiseta cayera. Si hubieran perdido los tres juegos en la raya, con el cuchillo entre los dientes, nadie les reclamaría nada porque la diferencia de experiencia y calidad de plantillas era evidente. Pero no, obedecieron a Tena al pie de la letra y sin chistar se entregaron dócilmente a la derrota

viernes, 1 de julio de 2011

Falta de respeto a Copa América

La Copa América es el torneo a nivel de selecciones más antiguo del mundo. En él, han desfilado figuras míticas que han construído la historia de lo que es el futbol sudamericano.
Pelé, Diego Armando Maradona, Enzo Francescoli, Teófilo Cubillas, Carlos Valderrama, Romario, Ronaldo, Marco Etcheverry o el propio Hugo Sánchez han podido saborear las mieles de un extraordinario torneo.
Más allá de discursos moralistas los cuales estoy muy lejos de dar por el reciente caso de las prostitutas de Ecuador, creo seriamente que Conmebol debe analizar el hecho de volver a invitar a México a una Copa América.
Primero que nada por la actitud de la Concacaf al ‘ningunear’ y menospreciar un torneo de otra federación que bien o mal, merece todo su respeto, al obligar a dos selecciones a participar con un combinado de límite de edad.
En segunda, por los escándalos con los que México y Costa Rica llegan para encarar la Copa América. Mucho más grave el caso de nuestro país debiendo mandar a seis jugadores que ni siquiera, integran una selección Sub-22.
Medirse a selecciones tan completas como la de Uruguay y Chile, así como un combinado que por fin parece que va trabajando bien a pesar de las lesiones como Perú, representa un reto, y riesgo, para un equipo que tiene muy poca experiencia.
En el caso tan manoseado de las prostitutas en Ecuador, como comentaba, intento alejarme de dar una opinión moralista sobre cómo debe llevar su vida una persona. He leído a varios que intentan ser la versión moderna de la Santa Inquisición y se ponen a juzgar puntos que van apartados del tema deportivo. ¿Mandar a un psicólogo por eso? ¡Imagínense cuántos estaríamos en terapia!
A título personal, si los jugadores quieren meterse con prostitutas, es muy su problema. Si quieren ir a un bar donde bailan mujeres, también. Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Sin embargo, cuando están representando a un país y a días de una competencia, se les debe juzgar con todo el rigor posible, dejándolos de lado del sitio en el que no quisieron estar.
El reglamento está ahí y está para respetarlo. Las cartas estuvieron muy firmes sobre la mesa desde un inicio y más con un antecedente como el de Monterrey. Si los futbolistas brincaron ese reglamento, deben ser castigados por mucho o poco nombre que se tenga. En ese sentido, un aplauso para quien o quienes hayan tomado la decisión.
Y para los futbolistas queda el aprendizaje. Ese que siempre tomamos como excusa barata cuando algo nos sale mal. Son jugadores jóvenes que deberían aprender a comportarse en un sitio que conlleva responsabilidad.
Al final, vivimos con la única carta que nos queda. A Conmebol le interesa México por que le llena los bolsillos de dinero. Pues al final, creo que hasta eso se debilita. Ya no aportamos nada en la Copa Sudamericana, cada vez nos tomamos más a la ligera la Copa Libertadores y ahora, vamos de vergüenza en vergüenza en Copa América, por culpa de nuestra federación y sobretodo, por culpa de inmadurez nuestra.