Pages

Mostrando entradas con la etiqueta revancha. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta revancha. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de julio de 2016

La revancha de Ochoa

Dejemos por un momento el futbol mexicano, para trasladarnos al viejo continente, directamente a España a la ciudad de Granada, donde recibimos la noticia de que Guillermo Ochoa jugará para el Granada, pero volvemos a la controversia de siempre, ¿Por qué el Granada? Un equipo que  no es de media tabla que  mantiene una lucha incesante por no descender, Paco Memo decidió jugar ahí, veamos por qué.
Nuestro querido Paco Memo después de consolidarse como figura americanista, decidió emprender una aventura hacia Europa, pretendía ser el primer arquero en Europa, sus actuaciones lo avalaban como uno de los mejores porteros mexicanos, llego a Francia  para jugar con el modesto Ajaccio, donde permaneció 3 años, dejando una muy grata impresión apareciendo varias jornadas en el once ideal de la ligue 1,  en su estadía en Francia el equipo se salvó varias veces de descender, pero el último año ya no le alcanzo, el equipo descendió y Ochoa decidió emigrar, el mundial de Brasil fue la vitrina perfecta para cotizarse más, una sobresaliente actuación contra Brasil, hizo a Ochoa una de las figuras de la selección, todo parecía indicar que lo veríamos en un equipo grande, Liverpool,  Arsenal, Valencia, pero radicalmente Ochoa eligió Málaga y ya todos conocemos la historia, un error en un partido lo confino a la banca, dejando el camino a Kameni, las promesas de la titularidad se diluyeron y su futuro se oscureció, dejando las grandes actuaciones para Kameni y la banca para Ochoa, la renovación del camerunés fue  e l punto final, Málaga decidió que el mexicano sería un sustituto nada más.
Pero como dice un viejo dicho, para todos sale el sol, llego una oferta del Granada y Ochoa sin  dudar aceptó, Paco Memo  seguramente  querrá la titularidad y esta vez  tomara revancha del cuadro malagueño, de quienes dudaron de su capacidad, de aquellos que lo confinaron a la banca y porque no, del mismo Carlos Kameni que cuando se lleguen a enfrentar, darán lo mejor de sí para demostrar quién de los dos es mejor, a Paco Memo no le importa  ganar o perder, le importa atajar si sus atajadas salvan partidos será vital en el granada, si el equipo pierde  pero no es goleado es triunfo para él,  a nivel individual brillara más que nadie porque le llegaran mucho y se tendrá que aplicar al 1000%  tal como lo hizo con Ajaccio, peleara contra las llamas del descenso y una vez más querrá ser el salvador y la figura del equipo, enfrentara delanteros letales como Messi, Cristiano, Benzema, Griezmann, tendrá la complicada misión de secarlos, frenarlos, para salvar el partido, no dudara en  pelear cada balón como si fuera el ultimo, deseara recuperar su confianza y reclamar  su sangre de guerrero azteca y portero de la selección nacional,  esperemos que la sombra del 7-0 no lo haya dejado marcado, que los fantasmas de esa noche trágica se diluyan, que las marcas del equipo andino desaparezcan y surja de nuevo la figura del  portero imbatible que nos dejó un grato recuerdo en Brasil 2014.
Yo no lo veo como un paso hacia atrás, yo lo veo más como una revancha personal, en Francia fue figura y en España el Málaga lo confino a la banca, esta vez el Granada le da una nueva oportunidad para demostrar su calidad y no querrá volver a la oscuridad del anonimato ni a la pasividad del banquillo, la mesas esta puesta y la revancha para Ochoa esta sobre la mesa.

sábado, 10 de diciembre de 2011

7 partidos y una lección aprendida

José Mourinho dirigirá esta noche el octavo enfrentamiento del Real Madrid ante el FC Barcelona en poco más de año y medio, de momento, con un balance negativo. Un título, una ‘manita’ y una lección que aprendió después del partido de ida de la Liga de Campeones: prohibido ser rácano. En esa primera mitad del partido del Santiago Bernabéu tiró una eliminatoria que estuvo más igualada en los otros 135 minutos. Es lo único en claro que se puede sacar de un choque en el que no hay un favorito y sí muchas especulaciones.
La primera se la llevó en la frente y con la mano abierta, 5-0. El 29 de noviembre de 2010, Mourinho recibió la mayor goleada que ha encajado como entrenador. Sus gestos en el banquillo del Camp Nou lo decían todo. Estaba sufriendo el huracán culé de tal manera que Di María terminó jugando de lateral zurdo para tapar las subidas de Dani Alves. En la previa se avisaba que Florentino Pérez había fichado a al técnico luso para ganar partidos como el de esa noche.
El segundo 'round' era el de la urgencia contra la ambición. El 16 de abril, Mou y Pep llegaban con los papeles cambiados ya que la presión y las necesidades las tenían el conjunto local. El empate final dejó un buen sabor de boca a ambos y la Liga en el bolsillo blaugrana. Llegaron con las posibilidades y la moral intacta para el primer título que se jugaba unos días después de forma directa. El experimento de Pepe en el centro del campo, que aplicó en el partido anterior en San Mamés, funcionó a los blancos.
"Cometed la primera falta y primera protesta"
20 de abril. A la tercera fue la vencida para Mourinho, no fue en 90 minutos pero ganó. La presión inicial sorprendió al Barcelona, aficionados y a la prensa. Mourinho quería estar metido en el partido desde el inicio y por eso había pedido a sus futbolistas que cometieran la primera falta y realizaran la primera protesta.
El Barcelona rebajó la euforia blanca ganando en territorio enemigo una semana después. El 27 de abril, el equipo de Guardiola casi sellaba su pase a la final de Champions con un 0-2 que dio de qué hablar. Más que por el marcador, por la manera en la que afrontó Mourinho el encuentro: rácano y conservador en la primera mitad. Al igual que en Copa sorprendió el empuje inicial, esta vez fue llamativo que no jugara igual que en la final de Valencia. Replegarse atrás le salió caro en un partido en el que, antes de disputarse, la Policía sopesaba emitir el manifiesto a favor del juego limpio en catalán. Mientras tanto, a Del Bosque lo que le preocupaba era la relación entre sus jugadores nacionales.
Con el marcador a favor. El Barcelona afrontó de manera más relajada de lo esperado la vuelta el 3 de mayo. En Madrid no tiraban la toalla pero gestos como la devolución de 3.000 entradas del club madridista al azulgrana significaba que no había excesivo optimismo en la gente de Mourinho. Kaká apareció por el once inicial y gracias a un córner mal sacado por el brasileño llegó el empate a uno final.
Temporada nueva, mismo Messi
Temporada nueva, vida nueva pero mismo resultado. El primer enfrentamiento de la temporada llegaría el 14 de agosto. Estaba en juego un título menor, la Supercopa, pero igual de oficial que la Copa de Europa. De hecho, estaba en juego la hegemonía del fútbol español. El 2-2 del Santiago Bernabéu decantaba a los culés como favoritos para la vuelta.
Tres días después se cumplió lo previsto gracias a un colosal Leo Messi. El argentino, sin pretemporada, se bastó para dar el título con el que el Barcelona igualaba al Real Madrid en trofeos oficiales. 3-2 a un equipo que confirmó su mejoría con respecto a hacía unos años. La intensidad y fortaleza física pusieron contra las cuerdas al mejor equipo del mundo.
Hoy, 10 de diciembre de 2011, se escribe el siguiente capítulo sabiendo que Mourinho ha gastado seis vidas y ha salvado una, con título incluido.