Tres títulos y un reguero de conflictos. Es el legado que dejará Mourinho tras su paso por el Real Madrid. Si ponemos en una balanza la trayectoria del portugués en el banquillo blanco, pesan más los líos que los éxitos.
Una Liga, una Copa, una Supercopa de España, estrechar el cerco con el Barcelona y recuperar el prestigio en Europa tras tres semifinales de Champions consecutivas ha sido su aportación. A cambio, innumerables confrontaciones con el club, los jugadores, la afición, la UEFA, los árbitros y los rivales. Pocos logros para justificar tantos jaleos.
Nada más aterrizar en el Real Madrid, Mourinho comenzó su cruzada con los árbitros. “El Barça casi siempre juega contra 10”, fue uno de sus primeros recaditos. Luego endurecería su discurso hasta ganarse una sanción ejemplar de la UEFA por su rajada en la ida de las semifinales de Champions ante el Barça y por el famoso paripé de las expulsiones de Ramos y Xabi en Ámsterdam.
También se enfrentó al club por querer dirigir provisionalmente a Portugal, echó un pulso a Valdano -al que acabó echando-, tuvo broncas con varios entrenadores rivales y ofendió al Málaga.
En su segunda temporada, afeó la imagen del Madrid con una acción que dio la vuelta al mundo: su agresión a Tito Vilanova durante la Supercopa de España. No fue la única de la temporada. Meses después, esperó al árbitro en el aparcamiento del Camp Nou para decirle cuatro cosas tras ser eliminado de la Copa del Rey por el Barcelona.
Guerra en el vestuario En esta última temporada, el problema de Mourinho ha estado en el propio vestuario del Madrid. Las guerras se trasladaron a Valdebebas y eso ha supuesto el principio del fin. El técnico ha tenido enfrentamientos con todos los pesos pesados de la plantilla blanca: Ramos, Özil, Casillas, Di María, Benzema, Cristiano y Pepe. También dinamitó la cantera blanca criticando con dureza a Toril, técnico del Castilla.
Incluso, Mou se atrevió a desafiar a la afición del Real Madrid cuando anunció que saldría al campo solo, unos minutos antes del comienzo del derbi, para que el que quisiera pitarle lo hiciese y luego animase a los jugadores.
También lo hizo con la FIFA, no asistiendo a la gala del Balón de Oro y dejándose ver a la hora del acto en un entrenamiento del Canillas, equipo donde juega su hijo. Con su futuro también ha jugueteado, dejando claro que Inglaterra es su predilección.
Eso tiene que ver con lo mal relatado que está el fútbol, y este es el mejor sitio para decirlo porque están presentes todos aquellos que nos sirven en bandeja el gran relato del fútbol.
Mostrando entradas con la etiqueta José Mourinho. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Mourinho. Mostrar todas las entradas
domingo, 19 de mayo de 2013
El legado de Mourinho en el Real Madrid
Etiquetas:
Casillas,
cristiano ronaldo,
Derby,
Di María,
fracaso,
Iker Casillas,
José Mourinho,
Karim Benzema,
Özil,
Ramos,
Real Madrid CF,
roptura,
Valdano,
Valdebebas,
vestidor partido,
Vilanova
miércoles, 24 de abril de 2013
La casa blanca cree en la remontada en el Bernabéu
José Mourinho, técnico del Real Madrid, admitió que ganó "el mejor equipo" en la Ida de Semifinales que su equipo perdió ante el Borussia Dortmund (4-1), pero mandó un mensaje de optimismo admitiendo que "es remontable".
"Ganó el mejor equipo con diferencia, fueron más fuertes individual y colectivamente, merecieron la victoria. No estoy en condiciones de decir si es fuera de juego o no su segundo gol o si hubo penalti o no, independientemente de todo ganó el mejor", dijo.
La clave de la derrota para el técnico portugués fue la superioridad del conjunto alemán en todos los enfrentamientos individuales y la velocidad que metieron al partido.
"Ganaron todos los duelos individuales, fueron mucho más intensos que nosotros, jugando a un ritmo mucho más alto y tuvimos dificultades para controlar sus movimientos. Hicieron un partido muy completo y no respondimos ni individual ni colectivamente", explicó.
No coincidió Mourinho con las declaraciones del Capitán Sergio Ramos nada más acabar el partido, cuando aseguró que a él y al resto del equipo les faltó "actitud".
"Sergio es un gran tipo, emocional y está decepcionado con este resultado, como todos. Cuando hablas un minuto después de terminar el partido es duro hacerlo con tanta decepción. Hablar de actitud es duro porque él y todos los que han estado dentro querían hacerlo mejor. Prefiero decir que no ha sido el día", dijo Mourinho.
Terminó el técnico madridista lanzando un mensaje positivo cuando fue preguntado si hay opciones de remontar el 4-1 en el Estadio Santiago Bernabéu el próximo martes. "Es remontable", sentenció.
"Ganó el mejor equipo con diferencia, fueron más fuertes individual y colectivamente, merecieron la victoria. No estoy en condiciones de decir si es fuera de juego o no su segundo gol o si hubo penalti o no, independientemente de todo ganó el mejor", dijo.
La clave de la derrota para el técnico portugués fue la superioridad del conjunto alemán en todos los enfrentamientos individuales y la velocidad que metieron al partido.
"Ganaron todos los duelos individuales, fueron mucho más intensos que nosotros, jugando a un ritmo mucho más alto y tuvimos dificultades para controlar sus movimientos. Hicieron un partido muy completo y no respondimos ni individual ni colectivamente", explicó.
No coincidió Mourinho con las declaraciones del Capitán Sergio Ramos nada más acabar el partido, cuando aseguró que a él y al resto del equipo les faltó "actitud".
"Sergio es un gran tipo, emocional y está decepcionado con este resultado, como todos. Cuando hablas un minuto después de terminar el partido es duro hacerlo con tanta decepción. Hablar de actitud es duro porque él y todos los que han estado dentro querían hacerlo mejor. Prefiero decir que no ha sido el día", dijo Mourinho.
Terminó el técnico madridista lanzando un mensaje positivo cuando fue preguntado si hay opciones de remontar el 4-1 en el Estadio Santiago Bernabéu el próximo martes. "Es remontable", sentenció.
miércoles, 25 de abril de 2012
Se termino el sueño de la orejona para los Merengues
El Bayern Múnich certificó en la tanda de
penaltis la cura de humildad que ayer martes inició el Chelsea. Una cura
de humildad para prensa y aficionados, que nos frotábamos las manos
ante la posibilidad de vivir un partido histórico en la final de la Liga
de Campeones. Nunca para Real Madrid y Barcelona, que en ningún
momento minusvaloraron a sus rivales.
El Madrid ganó en su partido ante el Bayern por 2-1, pero sólo le bastó para forzar la prórroga y acto seguido caer eliminado en la lotería de los penaltis. Iker Casillas,
vitoreado por el Santiago Bernabéu, estuvo a la altura de las
expectativas al detener dos penaltis, pero su labor no fue suficiente
ante los fallos de Cristiano —primer penalti que falla con el Madrid—,
Kakà y Sergio Ramos.
Lo cierto es que, salvo en la prórroga, el Real Madrid nunca dominó el juego.
Y con juego no me refiero a la posesión —que tampoco— sino a tener el
control del partido, jugar a lo que él quisiera. A los diez minutos se
vio con un 2-0 en el marcador, pero fue más fruto de la casualidad que
de una salida fulgurante, de un asedio. Un 2-0 con ambos goles de Cristiano Ronaldo que encarrilaba la eliminatoria, pero que no alteró un ápice las intenciones del conjunto bávaro.
El Madrid parecía partido, completamente sobrepasado en la lucha por el centro del campo.
Kroos dirigía el juego a su antojo, y las continuas subidas de Alaba
por la izquierda y Lahm por la derecha convertían cada ataque alemán en
una acción de superioridad. Siempre había algún jugador del Bayern
desmarcado, debido no sólo a la superioridad en el centro sino a
desajustes defensivos en el Madrid. Desajustes provocados principalmente
por Marcelo, notable en el ataque —aunque se está
acostumbrando demasiado a subir conduciendo y nunca desdoblándose—,
impecable en el uno contra uno ante Robben, pero con graves lagunas defensivas
provocadas principalmente por su actitud y falta de atención. Sirva de
ejemplo la oportunidad de Robben al poco de iniciarse el encuentro,
ganándole la espalda al lateral brasileño y rematando sólo en el área
pequeña. O la acción del penalti de Pepe —a pesar de esta acción,
excepcional eliminatoria del central portugués—, en la que el Bayern
aprovecha un agujero en su banda para colgar un centro a placer. Es una
de las razones por las que en líneas generales Mourinho prefiere a
Coentrao: conforma una línea defensiva junto a sus compañeros en la zaga
más rígida y colectiva que con Marcelo.
El aspecto físico es otro punto donde el Madrid se ha encontrado
totalmente superado. No es de extrañar, teniendo en cuenta que tres días
antes tuvo que jugar un partido de la misma trascendencia. La tensión
del clásico del pasado sábado pasa factura tanto física como
mentalmente, y al igual que al Barça no se le veía fino ante el Chelsea,
al Madrid se le veía agotado a los 10 minutos de la segunda parte. Por
eso, no creo que la intención del Real Madrid fuera otorgarle el dominio
del esférico al Bayern. Simplemente creo que no ha tenido la capacidad de arrebatárselo hasta que las fuerzas se han igualado en la prórroga y los de Mourinho han pasado a dominar el juego, hasta el punto de incluso tener alguna que otra oportunidad de hacer gol.
¿Deben saltar las alarmas? No. Aunque el Madrid ya está logrando
títulos, sigue siendo un equipo joven, en construcción y continuo
aprendizaje. Que es evidente que todavía tiene puntos débiles que deben
corregirse, pero que ya es capaz de luchar por los tres títulos cada
temporada. Y aunque ahora muchos dedos señalarán a Mourinho, puede que
algunos con razón en lo que respecta a esta eliminatoria, él es el
máximo responsable de la competitividad de este equipo. Se ha perdido
una gran oportunidad de levantar la Décima, pero no será la última del
Madrid de Mourinho.
Los 5 puntos del Clásico Barcelona vs Real Madrid
» Irreconocible Barcelona con el balón
Sin tener la estadística, no creo que el Barça de Guardiola haya perdido tantos balones nunca como los que perdió el pasado sábado. La construcción de juego culé fue una continua sangría de errores, en parte no provocados, en parte gracias a la presión madridista. Nunca le ha costado tanto al Barça enlazar todas sus líneas.» Guardiola no dio con la tecla
Pocas veces se le puede criticar algo a Pep Guardiola, pero no está prohibido hacerlo. En esta ocasión, Guardiola no tuvo el acierto planteando el partido al que nos tiene acostumbrados y además tardó en reaccionar desde el banquillo. Hacía mucho que el Madrid no jugaba tan cómodamente ante el Barça, porque aunque la posesión fue culé, se jugó como el conjunto merengue quiso. No obstante, el mundo sigue.» Messi, voluntad sin resultados
En el probablemente partido más gris de Messi ante el Madrid, el argentino fue lo más destacado de su equipo. Voluntarioso, pero poco efectivo. El crack mundial se alejó demasiado del área para ayudar en la construcción, facilitando la vida a Ramos y Pepe. No obstante, creó las jugadas de más peligro, incluída la del gol de Alexis.La reválida de los secundarios »
Igual que les llueven los palos cuando las cosas no salen bien, en esta ocasión hay que reconocerles su gran actuación. Los actores secundarios madridistas tienen buena parte de culpa de la victoria. Hablo concretamente de Arbeloa, Coentrao y Khedira. El primero, ganando carreras a Tello una y otra vez. El segundo, tan injustamente criticado en los últimos días, fue un muro impenetrable para Alves. Y Khedira, autor del gol que encarriló el encuentro, un prodigio físico en las ayudas además de ser la sombra de Iniesta.» Cristiano Ronaldo, para los que dudaban
Eternamente discutido en las grandes citas, especialmente las que le enfrentaban con el Barça. Lo cierto es que si no me fallan las cuentas, en el último año ha marcado 6 o 7 goles en la portería blaugrana. Lo que esto demuestra es que en las malas tardes Cristiano no se escondía, simplemente no le llegaban las oportunidades de brillar. El pasado sábado, culminó perfectamente las pocas intervenciones de las que dispuso, y colocó la guinda a su portentosa actuación en esta Liga con su gol número 42. El de la victoria en el feudo rival, el que sentencia el campeonato.
Etiquetas:
Arbeloa,
Barça,
barcelona,
Coentrao,
cristiano ronaldo,
Derby español,
Guardiola,
José Mourinho,
Leo Messi,
real madrid,
Sami Khedira,
victoria merengue
El mundo sigue
El Barcelona recobró el sábado
la amarga sensación de dejar escapar un título. Hace tan solo un mes la
Liga estaba a 10 puntos y parecía una utopía conquistarla. Pero después
de nadar y nadar el Real Madrid le ahogó en la orilla.
Una K.O. que no entraba en los planes de los más optimistas. Me
atrevería a decir que ni de los pesimistas. Los tres puntos del Camp Nou
se daban por sumados —no por el club, sí por la prensa y la mayoría de
aficionados—, pero se escaparon de la forma más dolorosa.
Jugar contra el líder es lo que tiene. Los blancos demostraron más
empaque que su rival blaugrana y terminaron conquistando el territorio
enemigo con un botín que vale su peso en oro: la Liga.
Los de José Mourinho pondrán fin a la hegemonía culé, que duraba tres
cursos. Pero que los árboles no impidan que veamos el bosque. Porque es
verdad que el Barça dejó escapar una oportunidad de oro, pero ante sí
tiene la oportunidad de resarcirse en menos de dos días. Y de qué manera.
Hay algunos que, efectivamente, aprovechan el desliz del Clásico para hablar de fin de ciclo culé. Es ese as en la manga que manejan ciertos periodistas barra
forofos para desacreditar al archienemigo: hace un año, cuando la Copa
acabó en las vitrinas del museo blanco, surgió esa tesis tan manida. No
obstante, el tiempo volvió a dejar en evidencia que un título blanco,
como uno blaugrana, no está reñido con un fiasco blanco, como otro de
blaugrana. Que uno gane no implica que el otro fracase.
No comparto, ni mucho menos, ese cacareado fin de ciclo. Una
escuadra con estilo propio que es capaz de llegar a final de temporada
peleando por el título hasta un duelo directo, que está clasificado por
quinta vez consecutiva para las semifinales de la Champions League y que
ha alcanzado la final de la Copa del Rey dudo que esté dando sus
últimos coletazos como equipo. Un fin de ciclo no se mide por una derrota, sino por una serie de malos resultados o tendencias negativas generalizadas.
Veo un Real Madrid que está recogiendo los frutos que Mourinho sembró a su llegada. Y veo que puede seguir creciendo
si se le propone. Pero su crecimiento no lo percibo con un presunto
bajón del Barça. Ha logrado llegar a donde está a pesar de las lesiones
de algunos de sus futbolistas clave, con una plantilla muy justa en
cuanto a número de efectivos que le ha obligado a tirar de la cantera,
que sigue funcionando a las mil maravillas cuando de dar el salto se
trata.
Es por ello que si bien en la Liga no se han hecho las cosas tan
bien como para merecerla, lo cierto es que hoy, ante el Chelsea,
tuvo la posibilidad de resarcirse,
eliminado tampoco se acaba el ciclo, 13 de 17 títulos avalan su
folosofía y la clave seguirá siendo luchar por todo hasta el final. Aún
queda la Copa, y no me quiero imaginar el argumento de ciertos
personajes si los culés acaban logrando el doblete. En fin, que el mundo sigue.
martes, 24 de enero de 2012
un juego de liderazgos y de la ultima carta del Barcelona vs Real Madrid
Un partido mas en este encuentro que ha sido desde los ultimos tiempos un partido de morbo, liderazgo y sobre todo talento opuesto en donde dos entrenadores que puedan llegar a eclipsar a sus propios
jugadores. De liderazgos diferentes y personalidad opuesta, estos dos genios de las gestión de grupos comparten, a mi entender, las siguientes cualidades:
1- Pasión: en el libro Capitanes (Luis Villarejo, Lideditorial-Mayo 2010) Manel Estiarte, colaborador de Guardiola, señala que Pep transmite energía y entusiasmo y que en su discurso hay pasión, lo que hace que al grupo le llegue su mensaje. Respecto a José Mourinho,
basta con señalar la siguiente frase de su presentación como primer
entrenador del Real Madrid: " me encantan los retos importantes...lo
bonito no es jugar en el Madrid, sino ganar en el Real Madrid"
Sinceramente, dan ganas de alistarse en cualquier misión en la que estén
estos dos tipos.
2- Visión: como decía el gato de Chesire en Alicia en el país de las maravillas, si no sabes a donde vas, ningún camino te llevará allí. Como se comenta en el libro Liderazgo Guardiola (Cubeiro y Gallardo, Alienta-Marzo 2010), Guardiola antes de hacerse cargo del primer equipo entregó un informe a la Junta Directiva con las cambios que quería hacer en la organización. Lo tenía muy claro. Os recomiendo que veáis la presentación de Guardiola como entrenador del Barça donde de manera clara y concisa explica su hoja de ruta. Hace poco Ibrahimovic, ex jugador del Barça, decía que cualquiera puede entrenar al Barça, lo que me hizo recordar un probervio arabe que dice que un ejército de corderos liderado por un león derrotaría a un ejército de leones liderados por un cordero. Mourinho
por su parte ya dejó claro desde el principio su visión "soy un
trabajador y quiero sacar lo mejor de mis jugadores y he tenido pocos
jugadores que no mejoraron conmigo. Es todo cuestión de equilibrio. Hay
que cambiar y transformar algunas cosas y que los jugadores se adapten a
mi forma de entender el fútbol "
3- Credibilidad-Ejemplo: tenemos que tener en cuenta que lo que hacemos habla tan alto que no suele dejar escuchar lo que decimos. La credibilidad
es un pilar fundamental del liderazgo, si los jugadores, o el personal
en el caso de la Empresa, no ven en el líder el mensaje que traslada, no
creerán en el mensaje. Si el líder traiciona sus creencias, valores y
principios, el mensaje se habrá perdido para siempre. Practicamente todos los jugadores que han estado bajo las ordenes de Mourinho en los diferentes equipos que ha entrenado hablan maravillas de él, y no digamos los jugadores del Barça sobre Guardiola.
4- Constancia: si la mayoría de la gente no tiene éxito es, principalmente por dos motivos, o no lo intenta o abandona demasiado pronto. Manel Estiarte considera que el concepto que mejor va asociado a la metodología laboral de Guardiola es la constancia en el trabajo. Mourinho ha mantenido esa misma cualidad en los diferentes equipos que ha estado, probablemente alimentada por sus objetivos personales de hacer historia como entrenador pero siempre teniendo al equipo como principal beneficiario.
5- Gestión de las emociones: en una reciente entrevista de Juan Cruz en El País Semanal, Mourinho
señalaba que un entrenador que hoy sólo entiende de fútbol es un
entrenador pésimo, ya que hay más cosas que debe hacer como, por
ejemplo, gestionar las emociones de los jugadores. Guardiola
en una conferencia que dio hace unos días en Asturias decía que nunca
criticaría públicamente a un jugador suyo, porque en el momento que le
falle ya lo habrá perdido. Guardiola y Mourinho son dos maestros a la hora gestionar los estados de ánimo de sus equipos.
Etiquetas:
Barça,
barcelona,
Capitanes,
Constancia,
Credibilidad,
Ejemplo,
ganar,
Gestión de las emociones,
Guardiola,
Ibrahimovic,
José Mourinho,
Pasión,
real madrid,
Visión
sábado, 10 de diciembre de 2011
7 partidos y una lección aprendida
José Mourinho dirigirá esta noche el octavo enfrentamiento del
Real Madrid ante el FC Barcelona en poco más de año y medio, de
momento, con un balance negativo. Un título, una ‘manita’ y una lección
que aprendió después del partido de ida de la Liga de Campeones:
prohibido ser rácano. En esa primera mitad del partido del Santiago
Bernabéu tiró una eliminatoria que estuvo más igualada en los otros 135
minutos. Es lo único en claro que se puede sacar de un choque en el que
no hay un favorito y sí muchas especulaciones.
La primera se la llevó en la frente y con la mano abierta, 5-0. El 29 de noviembre de 2010, Mourinho recibió la mayor goleada que ha encajado como entrenador. Sus gestos en el banquillo del Camp Nou lo decían todo. Estaba sufriendo el huracán culé de tal manera que Di María terminó jugando de lateral zurdo para tapar las subidas de Dani Alves. En la previa se avisaba que Florentino Pérez había fichado a al técnico luso para ganar partidos como el de esa noche.
El segundo 'round' era el de la urgencia contra la ambición. El 16 de abril, Mou y Pep llegaban con los papeles cambiados ya que la presión y las necesidades las tenían el conjunto local. El empate final dejó un buen sabor de boca a ambos y la Liga en el bolsillo blaugrana. Llegaron con las posibilidades y la moral intacta para el primer título que se jugaba unos días después de forma directa. El experimento de Pepe en el centro del campo, que aplicó en el partido anterior en San Mamés, funcionó a los blancos.
"Cometed la primera falta y primera protesta"
20 de abril. A la tercera fue la vencida para Mourinho, no fue en 90 minutos pero ganó. La presión inicial sorprendió al Barcelona, aficionados y a la prensa. Mourinho quería estar metido en el partido desde el inicio y por eso había pedido a sus futbolistas que cometieran la primera falta y realizaran la primera protesta.
El Barcelona rebajó la euforia blanca ganando en territorio enemigo una semana después. El 27 de abril, el equipo de Guardiola casi sellaba su pase a la final de Champions con un 0-2 que dio de qué hablar. Más que por el marcador, por la manera en la que afrontó Mourinho el encuentro: rácano y conservador en la primera mitad. Al igual que en Copa sorprendió el empuje inicial, esta vez fue llamativo que no jugara igual que en la final de Valencia. Replegarse atrás le salió caro en un partido en el que, antes de disputarse, la Policía sopesaba emitir el manifiesto a favor del juego limpio en catalán. Mientras tanto, a Del Bosque lo que le preocupaba era la relación entre sus jugadores nacionales.
Con el marcador a favor. El Barcelona afrontó de manera más relajada de lo esperado la vuelta el 3 de mayo. En Madrid no tiraban la toalla pero gestos como la devolución de 3.000 entradas del club madridista al azulgrana significaba que no había excesivo optimismo en la gente de Mourinho. Kaká apareció por el once inicial y gracias a un córner mal sacado por el brasileño llegó el empate a uno final.
Temporada nueva, mismo Messi
Temporada nueva, vida nueva pero mismo resultado. El primer enfrentamiento de la temporada llegaría el 14 de agosto. Estaba en juego un título menor, la Supercopa, pero igual de oficial que la Copa de Europa. De hecho, estaba en juego la hegemonía del fútbol español. El 2-2 del Santiago Bernabéu decantaba a los culés como favoritos para la vuelta.
Tres días después se cumplió lo previsto gracias a un colosal Leo Messi. El argentino, sin pretemporada, se bastó para dar el título con el que el Barcelona igualaba al Real Madrid en trofeos oficiales. 3-2 a un equipo que confirmó su mejoría con respecto a hacía unos años. La intensidad y fortaleza física pusieron contra las cuerdas al mejor equipo del mundo.
Hoy, 10 de diciembre de 2011, se escribe el siguiente capítulo sabiendo que Mourinho ha gastado seis vidas y ha salvado una, con título incluido.
La primera se la llevó en la frente y con la mano abierta, 5-0. El 29 de noviembre de 2010, Mourinho recibió la mayor goleada que ha encajado como entrenador. Sus gestos en el banquillo del Camp Nou lo decían todo. Estaba sufriendo el huracán culé de tal manera que Di María terminó jugando de lateral zurdo para tapar las subidas de Dani Alves. En la previa se avisaba que Florentino Pérez había fichado a al técnico luso para ganar partidos como el de esa noche.
El segundo 'round' era el de la urgencia contra la ambición. El 16 de abril, Mou y Pep llegaban con los papeles cambiados ya que la presión y las necesidades las tenían el conjunto local. El empate final dejó un buen sabor de boca a ambos y la Liga en el bolsillo blaugrana. Llegaron con las posibilidades y la moral intacta para el primer título que se jugaba unos días después de forma directa. El experimento de Pepe en el centro del campo, que aplicó en el partido anterior en San Mamés, funcionó a los blancos.
"Cometed la primera falta y primera protesta"
20 de abril. A la tercera fue la vencida para Mourinho, no fue en 90 minutos pero ganó. La presión inicial sorprendió al Barcelona, aficionados y a la prensa. Mourinho quería estar metido en el partido desde el inicio y por eso había pedido a sus futbolistas que cometieran la primera falta y realizaran la primera protesta.
El Barcelona rebajó la euforia blanca ganando en territorio enemigo una semana después. El 27 de abril, el equipo de Guardiola casi sellaba su pase a la final de Champions con un 0-2 que dio de qué hablar. Más que por el marcador, por la manera en la que afrontó Mourinho el encuentro: rácano y conservador en la primera mitad. Al igual que en Copa sorprendió el empuje inicial, esta vez fue llamativo que no jugara igual que en la final de Valencia. Replegarse atrás le salió caro en un partido en el que, antes de disputarse, la Policía sopesaba emitir el manifiesto a favor del juego limpio en catalán. Mientras tanto, a Del Bosque lo que le preocupaba era la relación entre sus jugadores nacionales.
Con el marcador a favor. El Barcelona afrontó de manera más relajada de lo esperado la vuelta el 3 de mayo. En Madrid no tiraban la toalla pero gestos como la devolución de 3.000 entradas del club madridista al azulgrana significaba que no había excesivo optimismo en la gente de Mourinho. Kaká apareció por el once inicial y gracias a un córner mal sacado por el brasileño llegó el empate a uno final.
Temporada nueva, mismo Messi
Temporada nueva, vida nueva pero mismo resultado. El primer enfrentamiento de la temporada llegaría el 14 de agosto. Estaba en juego un título menor, la Supercopa, pero igual de oficial que la Copa de Europa. De hecho, estaba en juego la hegemonía del fútbol español. El 2-2 del Santiago Bernabéu decantaba a los culés como favoritos para la vuelta.
Tres días después se cumplió lo previsto gracias a un colosal Leo Messi. El argentino, sin pretemporada, se bastó para dar el título con el que el Barcelona igualaba al Real Madrid en trofeos oficiales. 3-2 a un equipo que confirmó su mejoría con respecto a hacía unos años. La intensidad y fortaleza física pusieron contra las cuerdas al mejor equipo del mundo.
Hoy, 10 de diciembre de 2011, se escribe el siguiente capítulo sabiendo que Mourinho ha gastado seis vidas y ha salvado una, con título incluido.
Etiquetas:
barcelona,
Derby español,
Florentino Pérez,
ganar,
José Mourinho,
lección aprendida,
Leo Messi,
Liga BBVA,
necesidad,
presión,
real madrid,
revancha,
Santiago Bernabéu
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






